(Navidad/OKR) * Diciembre en Octubre
Las empresas adelantan el cierre, pero no adelantan la claridad. Ahí comienza la erosión del foco, el bienestar y la toma de decisiones.
Los OKR no fallan; fallamos al distorsionar el contexto temporal.
Desde septiembre se siente que llega diciembre. Y curiosamente, este año no fue por un anuncio de radio ni por el arbolito de la portería: literalmente diciembre llegó en octubre. Los personajes de Halloween se quedaron sin mes; los disfraces se declararon indignados; la paleta Drácula reportó un crecimiento del 22% a finales de septiembre. Los niños, por ser niños, no alcanzaron a organizar una marcha por el respeto al 31 de octubre.
Algo se rompió.
El diciembre aspiracional —ese que duraba un mes, sonaba a villancicos y sabía a natilla— ahora dura tres meses. Es como si alguien en Recursos Humanos hubiera escrito en el calendario: “Control Z a los meses, porfa”.
Recientemente hablé con gente del corporativo: conocidos del marketing, algunas personas con tiempo del mundo de las agencias y líderes que creen tener tiempo (no lo tienen).
Escuché cuatro frases que suenan como villancicos deprimidos:
- “Llevo dos semanas presentando planeación 2026.”
- “Tenemos que cerrar el año ya.”
- “Necesitamos cumplir los OKR del Q4 en tres semanas.”
- “Por favor avancemos diciembre en noviembre, que en diciembre no se puede trabajar.”
Ahí entendí que lo aspiracional dejó de aspirar.
De lo aspiracional que se desinfla
El aspiracional corporativo nació como un mecanismo de productividad. Algo así como una pastilla emocionalmente efervescente. Hoy es más bien un costo hundido: todos saben que no funciona, pero nadie quiere ser el primero en admitirlo, igual que pasa con los “bonos express” y las reuniones de “Workshop con post-it”. (Aunque me encanta hacer esta actividad es tiempo de darle vacaciones)
Lo aspiracional no cabe en un Excel, pero igual lo meten. Es como tratar de embutir un concepto espiritual en una celda que solo soporta números. Genera dopamina fugaz: se siente fantástico durante 20 minutos y luego produce el mismo bajón que una conversación motivacional con tu jefe.
De ahí viene la cadena:
motivaciones vacías → disonancia cognitiva → ansiedad → burnout → cinismo.
A nadie que lea esto le pasa, por supuesto. Siempre es “al vecino”. al qu eesto le pasa.
El mandato imposible se instala:
“Sé mejor. Sé más. Supera tus OKR.” Lo cual se traduce en:
- planes estratégicos llenos de propósito,
- culturas con slogans bonitos,
- líderes diciendo “cerrar fuerte”,
- equipos corriendo con la lengua afuera,
- y por ultimo el lugar donde lo urgente y lo importante socumben ante "esto tiene prioridad"
Clásicos navideños del corporativo:
“Es solo este cierre.” “Es por este cliente.” “Es temporal.” “En enero todo se alinea.”
Es un ritual anual: como los villancicos, sabes que llegan, te sabes la letra y aun así haces la mímica. Curiosamente los villancicos se cantan en el mismo mes que la canción "muy delicioso" fue lanzada al mercado.
¿Qué pasa con la mente?
Pasa que entra en modo supervivencia como si viniera un meteorito:
- sobrepensamiento,
- ansiedad anticipatoria,
- listas que se reproducen solas,
- sensación de insuficiencia,
- y un ruido mental que se parece sospechosamente al Centro Comercial Santafé un 23 de diciembre.
No es casual. El cerebro odia los cierres adelantados. Cada cierre prematuro lo interpreta como: “Nos vamos a morir o, peor, vamos a tener más reuniones”.
Por eso diciembre en noviembre agota. No es trabajo: es temporalidad distorsionada.
¿Y entonces?
Diciembre en noviembre nos recuerda dos cosas importantísimas:
- Estamos atrapados en metas y rituales que no decidimos, como si viviéramos en la versión corporativa de Hambre en los Juegos.
- Si no ponemos un límite, el descanso jamás llega.
Por eso, cuando redactes tu mensaje de OoO —mañana, en veinte días o el 21 de diciembre a las 6:30 p.m.— recuerda algo crucial:
No estás diciendo que te vas. Estás diciendo que vuelves.
Y eso, misteriosamente, sostiene la salud mental.
Tres cosas simples que de verdad ayudan
No son mandamientos. No están en ningún curso de liderazgo de USD 1.400. Son micro-decisiones de humanos que quieren sobrevivir al calendario.
1. Pausa de 30 segundos antes de actuar.
No para ganar iluminación. Solo para preguntarte: ¿Esto es prioridad o es pánico del calendario?
2. Reescribe tu diciembre.
Una frase: “Mi diciembre empieza cuando yo digo que empieza.” Tu sistema nervioso aplaude. La Natilla se bate sola y el buñuelo se infria, ya soy adulto asi que no canto en las novenas.
3. Suelta el aspiracional.
Solo por esta semana. Haz lo que toca, no lo que “se debe ver bien”.
Nota final (importante)
Esto no es una crítica a los OKR ni al aspiracional. No vamos a empezar otro debate sobre “el fin de los métodos ágiles”.
Es una advertencia: la saturación de objetivos, mensajes y tiempos comprimidos está erosionando la atención, la salud mental y el valor real que las personas pueden producir.
Con límites claros, foco secuenciado y lenguaje honesto, los OKR recuperan su intención original: orientar, no agotar.
Y ahora, tus mensajes de OoO
Hola,
Gracias por tu confirmación para participar en el comité organizador de la fiesta de fin de año de la empresa, es una gran labor que en ningún momento te quiten tiempo de tus tareas de fin de año.
Estoy OoO por unos dias y a mi regreso (fecha) seras de los primeros correos que lea. ‘Tu espíritu festivo será auditado a mi regreso’.
Gracias
Hola
Estoy en OoO motivo 67, regreso pronto.
Buen día,
Estoy OoO intentando iluminar mi paciencia antes del cierre del año. Si tu correo era urgente, intenta soplar una velita: a veces funciona. Regreso el (fecha).
Buen día,
Estoy OoO. Dicen que “año nuevo, vida nueva”, pero nadie explica cuál es el upgrade del software humano. Regreso el (fecha). Tal vez con parche de seguridad emocional.
Hola,soy Guillermo
Acompaño a personas que, en apariencia, tienen todo resuelto y que por dentro sienten que algo se repite sin razón visible. Mi formación cruza psicología holística, psicoanálisis, gestalt y economía del comportamiento.
Conoce mi historia →Si esto te suena,
El primer paso no es un proceso largo. Es una sola sesión, sin compromiso, para ver si esto es lo que necesitas.
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